Un antes y un después del coronavirus
calendar_today
Destacamos, basicamente, de Fernando Poyatos de Religión en
Libertad una serie de ideas:
- El coronavirus es una durísima prueba pero también una esperanza de cambio de vida.
- No nos empeñemos en comprender por qué Dios ha permitido (no provocado) esta pandemia, pues ya nos ha dicho: «Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos» (Isaías 55:8)
- Dejamos correr los años viviendo temerariamente como creyentes “tibios”, es decir, lo que aborrece Jesús.
- «Con Dios no se juega» (Gálatas 6:7); y, sin embargo, la mayoría seguimos tan satisfechos y confiados,
- Tomemos la decisión de que en nuestra vida haya desde ahora un “antes” y un “después” del coronavirus.
¿Y cual puede ser nuestro “después”? Una propuesta:
- Misa ¿diaria?.
- Confesión frecuente.
- tiempo fijo de oración/adoración.
- Santo Rosario diario.
- Haciendo obras hacia los demás, cada uno a su nivel y circunstancias.
En definitiva: dar un giro positivo a nuestra vida.
Bendito sea Dios por esta prueba tan dura que permite que nos acerquemos más a Él por medio de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, y con la ayuda de María, Madre suya y nuestra.
Libertad una serie de ideas:
- El coronavirus es una durísima prueba pero también una esperanza de cambio de vida.
- No nos empeñemos en comprender por qué Dios ha permitido (no provocado) esta pandemia, pues ya nos ha dicho: «Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos» (Isaías 55:8)
- Dejamos correr los años viviendo temerariamente como creyentes “tibios”, es decir, lo que aborrece Jesús.
- «Con Dios no se juega» (Gálatas 6:7); y, sin embargo, la mayoría seguimos tan satisfechos y confiados,
- Tomemos la decisión de que en nuestra vida haya desde ahora un “antes” y un “después” del coronavirus.
¿Y cual puede ser nuestro “después”? Una propuesta:
- Misa ¿diaria?.
- Confesión frecuente.
- tiempo fijo de oración/adoración.
- Santo Rosario diario.
- Haciendo obras hacia los demás, cada uno a su nivel y circunstancias.
En definitiva: dar un giro positivo a nuestra vida.
Bendito sea Dios por esta prueba tan dura que permite que nos acerquemos más a Él por medio de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, y con la ayuda de María, Madre suya y nuestra.