¡LA ORACIÓN EN PRIMER LUGAR! DICE EL PAPA
calendar_today
(palabras del Papa en su homilia. Resumen.) Cristo dice: ...Y lo que pidáis en mi nombre eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré». Podemos decir que este pasaje del Evangelio de Juan es la declaración del acceso al Padre.
… Y cuando los discípulos le piden que les enseñe a rezar, Jesús les enseñó a rezar al Padre:«Padre nuestro». Siempre va al Padre. Y este pasaje es muy fuerte, pues es como si abriese las puertas de la omnipotencia de la oración.“Porque yo estoy con el Padre: pedid y yo haré todo, porque el Padre lo hará conmigo”: confianza en el Padre que es capaz de hacerlo todo.
….Porque para rezar hace falta valor. Pensemos en nuestro padre Abraham, cuando “regateaba” con Dios para salvar Sodoma “¿Y si fuesen menos? ¿Y menos? ¿Y menos?”.¡Claramente sabía“negociar”! Y siempre con ese valor:“Perdona, Señor, pero hazme un descuento: un poco menos, un poco menos…”.Siempre el coraje de la lucha en la oración, porque rezar es luchar, luchar con Dios.
Rezar es ir con Jesús al Padre que te dará todo. Valentía en la oración, franqueza en la oración. La misma que hace falta para la predicación.
Hemos oído en la primera Lectura aquel conflicto en los primeros tiempos de la Iglesia …. los apóstoles no tenían tiempo de hacer tantas cosas. Y Pedro, iluminado por el Espíritu Santo,“inventó”, digamos así, a los diáconos. Y nosotros “…..nos dedicaremos a la oración y al anuncio de la Palabra”. Esa es la tarea del obispo: rezar y predicar con esa fuerza que hemos oído en el Evangelio: .... El primer deber de un obispo es rezar. Lo dijo Pedro:“Y a nosotros, la oración y el anuncio de la Palabra”.
Es la oración del jefe de la comunidad por la comunidad, la intercesión al Padre para que proteja al pueblo. La oración del obispo, la primera tarea: rezar. Y el pueblo, viendo al obispo rezar, aprende a rezar.
Porque el Espíritu Santo nos enseña que es Dios quien“hace las cosas”.Nosotros hacemos un poquito, pero es Él quien“hace las cosas”de la Iglesia, y la oración es la que saca adelante la Iglesia. Por eso los jefes de la Iglesia, por así decir, los obispos, deben ir delante con la oración.
Esas palabras de Pedro son proféticas:“Que los diáconos hagan todo eso….Pero a nosotros, obispos, la oración y el anuncio de la Palabra”.
… ¡La oración en primer lugar! Luego, las otras cosas. Porque cuando las otras cosas quitan sitio a la oración, algo no funciona. Y la oración es fuerte por lo que hemos oído a Jesús en el Evangelio:«Yo voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo» Así avanza la Iglesia, con la oración, con la valentía de la oración, porque la Iglesia sabe que sin ese acceso al Padre no puede sobrevivir.
… Y cuando los discípulos le piden que les enseñe a rezar, Jesús les enseñó a rezar al Padre:«Padre nuestro». Siempre va al Padre. Y este pasaje es muy fuerte, pues es como si abriese las puertas de la omnipotencia de la oración.“Porque yo estoy con el Padre: pedid y yo haré todo, porque el Padre lo hará conmigo”: confianza en el Padre que es capaz de hacerlo todo.
….Porque para rezar hace falta valor. Pensemos en nuestro padre Abraham, cuando “regateaba” con Dios para salvar Sodoma “¿Y si fuesen menos? ¿Y menos? ¿Y menos?”.¡Claramente sabía“negociar”! Y siempre con ese valor:“Perdona, Señor, pero hazme un descuento: un poco menos, un poco menos…”.Siempre el coraje de la lucha en la oración, porque rezar es luchar, luchar con Dios.
Rezar es ir con Jesús al Padre que te dará todo. Valentía en la oración, franqueza en la oración. La misma que hace falta para la predicación.
Hemos oído en la primera Lectura aquel conflicto en los primeros tiempos de la Iglesia …. los apóstoles no tenían tiempo de hacer tantas cosas. Y Pedro, iluminado por el Espíritu Santo,“inventó”, digamos así, a los diáconos. Y nosotros “…..nos dedicaremos a la oración y al anuncio de la Palabra”. Esa es la tarea del obispo: rezar y predicar con esa fuerza que hemos oído en el Evangelio: .... El primer deber de un obispo es rezar. Lo dijo Pedro:“Y a nosotros, la oración y el anuncio de la Palabra”.
Es la oración del jefe de la comunidad por la comunidad, la intercesión al Padre para que proteja al pueblo. La oración del obispo, la primera tarea: rezar. Y el pueblo, viendo al obispo rezar, aprende a rezar.
Porque el Espíritu Santo nos enseña que es Dios quien“hace las cosas”.Nosotros hacemos un poquito, pero es Él quien“hace las cosas”de la Iglesia, y la oración es la que saca adelante la Iglesia. Por eso los jefes de la Iglesia, por así decir, los obispos, deben ir delante con la oración.
Esas palabras de Pedro son proféticas:“Que los diáconos hagan todo eso….Pero a nosotros, obispos, la oración y el anuncio de la Palabra”.
… ¡La oración en primer lugar! Luego, las otras cosas. Porque cuando las otras cosas quitan sitio a la oración, algo no funciona. Y la oración es fuerte por lo que hemos oído a Jesús en el Evangelio:«Yo voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre eso haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo» Así avanza la Iglesia, con la oración, con la valentía de la oración, porque la Iglesia sabe que sin ese acceso al Padre no puede sobrevivir.