¿QUÉ HACER ANTE UN AGONIZANTE POR CORONAVIRUS?
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Esto es lo que dice un obispo de Méjico
Si eres médico o enfermera y no hay posibilidad de que le auxilie un sacerdote, aquí hay alguna recomendación para ayudar al agonizante a morir en paz:
1. Acércate a la persona en agonía hasta donde la prudencia y las precauciones sanitarias lo permitan, háblale con voz suave, pero clara,e invítale a confiar en el amor y en la misericordia de Dios, a arrepentirse de sus faltas, a pedirle perdón de todo corazón a Dios y a prepararse para el encuentro con Él.
2. Reza ante el moribundo, un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, ofrécele un crucifijo y traza sobre su frente la señal de la cruz.
3. También puedes hacer esta oración: Hermano, te pongo en manos de Dios todopoderoso, para que vuelvas al mismo que te creó por amor. Que cuando salgas de este mundo, vengan a tu encuentro la Santísima Virgen María, los ángeles y todos los santos. Nuestro Señor Jesucristo, que quiso morir por ti en la cruz, te libre de la muerte eterna. El Hijo de Dios vivo te lleve a su Reino y te reconozca entre sus ovejas; que Él perdone tus pecados y te cuente entre sus elegidos; que veas cara a cara a tu Redentor y goces de Dios por los siglos de los siglos. Amén.
4. Confía en que hay obispos, sacerdotes y fieles laicos que oran incesantemente por los enfermos y agonizantes, en especial durante este tiempo de pandemia .Ni tú ni tu familiar están solos.
5. Si eres familiar, ponte en manos de Dios y llora, si lo necesitas.
6. Si tienes la posibilidad comunícarte con algún sacerdote para solicitarle que ore por tu familiar y pida por él en la Misa más próxima que celebre.
7. Si eres médico o enfermera, cálmate y entrégale a Dios todos los esfuerzos hechos para salvar la vida de quien está muriendo. Dios sabe que habéis hecho todo lo humanamente posible.
Si eres médico o enfermera y no hay posibilidad de que le auxilie un sacerdote, aquí hay alguna recomendación para ayudar al agonizante a morir en paz:
1. Acércate a la persona en agonía hasta donde la prudencia y las precauciones sanitarias lo permitan, háblale con voz suave, pero clara,e invítale a confiar en el amor y en la misericordia de Dios, a arrepentirse de sus faltas, a pedirle perdón de todo corazón a Dios y a prepararse para el encuentro con Él.
2. Reza ante el moribundo, un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, ofrécele un crucifijo y traza sobre su frente la señal de la cruz.
3. También puedes hacer esta oración: Hermano, te pongo en manos de Dios todopoderoso, para que vuelvas al mismo que te creó por amor. Que cuando salgas de este mundo, vengan a tu encuentro la Santísima Virgen María, los ángeles y todos los santos. Nuestro Señor Jesucristo, que quiso morir por ti en la cruz, te libre de la muerte eterna. El Hijo de Dios vivo te lleve a su Reino y te reconozca entre sus ovejas; que Él perdone tus pecados y te cuente entre sus elegidos; que veas cara a cara a tu Redentor y goces de Dios por los siglos de los siglos. Amén.
4. Confía en que hay obispos, sacerdotes y fieles laicos que oran incesantemente por los enfermos y agonizantes, en especial durante este tiempo de pandemia .Ni tú ni tu familiar están solos.
5. Si eres familiar, ponte en manos de Dios y llora, si lo necesitas.
6. Si tienes la posibilidad comunícarte con algún sacerdote para solicitarle que ore por tu familiar y pida por él en la Misa más próxima que celebre.
7. Si eres médico o enfermera, cálmate y entrégale a Dios todos los esfuerzos hechos para salvar la vida de quien está muriendo. Dios sabe que habéis hecho todo lo humanamente posible.