Frases sobre la Eucaristía
Reflexiones de santos y figuras de la Iglesia sobre el misterio del Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Estas citas han iluminado la fe de generaciones de adoradores. Déjalas resonar en tu corazón durante el tiempo de adoración ante el Santísimo Sacramento.
El sacramento de la Eucaristía es el más augusto y el más santo de todos los sacramentos, porque contiene lo que hay de más grande y santo, que es Jesucristo como Dios y como hombre, y porque produce admirables efectos en nuestras almas
La extensión del Reino Eucarístico de Cristo es necesario para la salvación de la sociedad
Jesús no es una idea ni un sentimiento ni un recuerdo. Jesús es una persona viva presente entre nosotros. Amad a Jesús presente en la Eucaristía
Si nos limitamos a hacer lo regular, podemos esperar la bendición normal de Dios. Cuando estemos dispuestos a hacer lo extraordinario (por ejem. la adoración perpetua) obtendremos las bendiciones extraordinarias de Dios
En la Santísima Eucaristía se contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, a saber, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan vivo por su carne, que da la vida a loshombres, vivificada y vivificante por el Espíritu Santo.”
La Eucaristía es el coronamiento de la vida espiritual y el fin de todos los sacramentos
Esta maravillosa presencia de Cristo en medio de nosotros debería revolucionar nuestra vida [...]; está aquí con nosotros: en cada ciudad, en cada pueblo
En la Eucaristía encuentras realmente a Jesús, compartes su vida, sientes su amor; allí puedes experimentar que murió y resucitó por ti.
Una espiritualidad eucarística, es verdadero antídoto al individualismo y al egoísmo que tantas veces caracterizan la vida cotidiana, lleva al redescubrimiento de la gratuidad, de la centralidad de las relaciones.
Este inmenso don es accesible a nosotros en el Sacramento de la Eucaristía: Dios se dona a nosotros, para abrir nuestra existencia a él.
De la Eucaristía brotan todas las gracias, porque todas brotan de su Pasión, porque todas brotan de su amor.
¡No agradeceremos nunca suficientemente al Señor por el don que nos ha hecho con la Eucaristía! Es un don muy grande.